LOS INICIOS EN 1894
En pleno corazón de Madrid, en el Pasadizo de San Ginés, se encuentra uno de los tesoros más dulces de la ciudad...
La Chocolatería San Ginés
Fundada en 1894, esta icónica chocolatería comenzó su andadura en un pequeño local que, en aquel entonces, albergaba una librería.
Pronto, el aroma embriagador del chocolate caliente y los churros recién hechos conquistaron a los madrileños, transformando el lugar en un punto de encuentro esencial para los amantes de estos placeres culinarios.
Un Lugar de Encuentro y Tradición
A lo largo de los años, San Ginés ha mantenido intacta su esencia, convirtiéndose en un referente tanto para locales como para turistas.
Su atmósfera tradicional y acogedora, adornada con mesas de mármol y fotografías históricas, evoca recuerdos de una época pasada.
Generaciones de madrileños han pasado por sus puertas, disfrutando de conversaciones amenas acompañadas de un inconfundible sabor.
Pedro Trapote y la Modernización
En la década de 1980, San Ginés comenzó una nueva etapa bajo la gestión de Pedro Trapote, un empresario con una visión clara de modernización y expansión.
Trapote, conocido por su trayectoria en el mundo del entretenimiento y la hostelería, vio en San Ginés un símbolo de la tradición madrileña con un inmenso potencial para llegar a nuevas audiencias.
Su liderazgo trajo una serie de mejoras y modernizaciones que aseguraron que la chocolatería no solo mantuviera su esencia histórica, sino que también se adaptara a las demandas del siglo XXI.
UN LEGADO QUE PERDURA
Más de un siglo después de su apertura, San Ginés sigue siendo un pilar de la cultura madrileña, ha sido capaz de trasladar esta experiencia a otras culturas muy diferentes, como EEUU y Portugal.
El inigualable horario y la inimitable calidad, permite que nuestra chocolatería continúe atrayendo clientela diversa, que incluye desde personajes públicos así como a visitantes de todas partes del mundo.
Este icónico establecimiento es una ventana al pasado, convierte un producto sencillo en un manjar único y hace que cada visita forme parte de la historia, lo que la convierte en una experiencia memorable.
La receta secreta
El secreto del éxito de San Ginés reside en su receta de chocolate, cuidadosamente guardada y transmitida de generación en generación.
Este chocolate espeso y aterciopelado, perfecto para mojar los churros dorados y crujientes, se ha convertido en el sello distintivo de la casa.
La combinación de ingredientes de alta calidad y una preparación meticulosa asegura que cada taza de chocolate y cada ración de churros cumplan con las expectativas más altas.